Relajación muscular progresiva
El estrés puede hacer que tensemos los músculos. Puede que esté en la consulta del dentista y note que tiene las manos apretadas. Tiene los hombros levantados hasta las orejas y los músculos de las piernas rígidos. Puede tener las mismas sensaciones físicas en otras situaciones estresantes, como sentarse en el avión durante una turbulencia o mantener una conversación difícil con un compañero.
La relajación muscular progresiva (PMR) es una técnica de eficacia probada para reducir el estrés tensando primero y relajando después cada uno de los principales grupos musculares.
Cómo hacerlo
Piense en un músculo. Apriete el músculo de 5 a 15 segundos y luego libere la tensión durante unos 15 segundos. Asegúrese de notar la diferencia entre el músculo tenso y el relajado. A algunas personas les ayuda utilizar imágenes, como ver el estrés flotando hacia el cielo como si fuera humo, o los músculos derritiéndose.
Empiece por los pies y suba hasta la cabeza o viceversa. Puede centrarse en tantas o tan pocas partes del cuerpo como desee. Por ejemplo, puede escanear su cuerpo de la siguiente manera:
Pies (dedos bien arqueados).
Las piernas.
Nalgas.
Estómago (aspírelo).
Cuello y hombros (levantar los hombros hasta las orejas).
Brazos y manos (brazos rígidos y puños cerrados).
Boca (ábrala bien).
Ojos (apriete los ojos para cerrarlos).
Frente (fruncir las cejas).
Cuando empiece, puede que le resulte útil hacer una grabación guiada. Hay varios vídeos gratuitos en Internet.
Por qué funciona
El estrés puede tensar los músculos. Los músculos tensos pueden provocar más estrés. Puede que ni siquiera note que sus músculos están tensos. La relajación muscular progresiva puede romper este ciclo. Le ayuda a reconocer la diferencia entre un músculo tenso y uno relajado.
Con la práctica, puede ser más consciente de cómo retiene el estrés en su cuerpo. Y qué puede hacer para liberarlo.
Practicar para prepararse
La relajación muscular progresiva (PMR) es una buena herramienta para controlar el estrés. Practique su uso por la mañana si nota que le duele la mandíbula al levantarse. O por la noche, para conciliar el sueño. O incluso durante una parte tensa de un programa de televisión o una película. Esto le permitirá practicar la percepción de cada uno de los músculos del cuerpo y darse cuenta de cuándo están tensos. Y, lo que es más importante, saber relajar cada músculo.
Cuanto más practique, más probabilidades tendrá de utilizarlo como una herramienta que le ayude en una situación de mucho estrés.