Cómo contribuye la tecnología al estrés, y qué puede hacer usted
La tecnología es genial. Facilita la obtención de información en cualquier momento y el contacto con amigos y familiares. Por muchas buenas razones, la tecnología está omnipresente en nuestras vidas. Establecer normas sobre cómo y cuándo usas la tecnología -crear límites- es autocuidado. Puede ayudarle a reducir el estrés y seguir disfrutando de lo mejor de la tecnología en su vida.
Siempre conectado
Los teléfonos inteligentes pueden conectarle con otras personas en cualquier lugar y en cualquier momento, pero los demás también pueden llegar a usted. Su teléfono puede zumbar con un mensaje de texto. O avisarle de noticias de última hora. O enviarle una notificación con un "me gusta" en una publicación de las redes sociales. Por término medio, la gente consulta su teléfono cada 12 minutos. Este tipo de sensación de "estar siempre encendido" o "siempre conectado" puede aumentar nuestras hormonas del estrés al no dar a nuestra mente la oportunidad de relajarse.
Pruebe esto: Establezca un tiempo para desconectar. Dedicar un tiempo a no mirar el móvil puede dar un respiro a su cerebro. Es incluso mejor si puede distanciarse físicamente de su teléfono durante un periodo prolongado. Hacer saber a sus amigos o a la gente del trabajo que no responderá a los mensajes de texto durante ese tiempo puede ayudarle a sentirte más cómodo a la hora de desconectar. No pasa nada por alejarse un poco de la tecnología. Piense en ello como un "ayuno tecnológico"
Malas noticias interminables
Según un estudio reciente, la inflación, la política y la incertidumbre mundial -generalmente cosas que escapan a nuestro control individual- son importantes fuentes de estrés para los estadounidenses. A menudo, es la cobertura informativa de estas cosas lo que desencadena el estrés.
Las noticias pueden causar estrés al centrarnos en lo negativo. Las malas noticias consiguen clics y visitas, así que eso es lo que nos ponen delante en nuestros televisores y en nuestras redes sociales. Esas historias no suelen ayudarnos a pensar en lo que podemos hacer. Ni ofrecen una perspectiva más amplia que incluya lo que es bueno. En lugar de eso, se centran en lo que va mal. Pueden causar estrés.
Pruebe esto: Tenga cuidado con las noticias. Considere sus fuentes de noticias. Si se angustia escuchar a la gente discutir, aléjese de los formatos de opinión. Considere también cuánto tiempo pasas leyendo, viendo o escuchando las noticias. Puede que le resulte menos estresante limitar el tiempo que dedica a estar al día. Y fíjese en cómo le afecta la hora del día. Puede que las noticias antes del desayuno le hagan empezar el día estresado. O que las noticias antes de acostarse dificultan el sueño.
Redes sociales
Las redes sociales están diseñadas para mostrarle más fotos y vídeos que le gustan, para que siga desplazándose y haciendo clic. Puede ser fácil pasarse horas desplazándose sin disfrutarlo de verdad. Puede llevarle a perderse otras actividades que le gustan. Y puede hacer que se sienta ansioso y deprimido cuando está lejos de ella.
Pruebe esto: Limitar el uso de las redes sociales. Establecer un límite de tiempo concreto puede evitar que las redes sociales creen adicción y provoquen estrés. La mayoría de los teléfonos inteligentes y las tabletas tienen temporizadores que puede usar para limitar su acceso a las aplicaciones de redes sociales. Un estudio demostró que limitar las redes sociales a 30 minutos diarios mejoraba la salud mental.
Establecer este tipo de límites puede resultar difícil al principio. Sus compañeros pueden quejarse de que no ha respondido a un mensaje con la suficiente rapidez. Puede que sienta el impulso de coger el teléfono cuando necesite una distracción. Con disciplina y práctica, puede resultar más fácil.
El caso de Jon
Una noche de fin de semana, miré mi salón. Todo el mundo en mi casa estaba con un portátil o un teléfono. Estábamos juntos, pero no realmente conectados el uno con el otro. Convoqué una reunión familiar y decidimos que los domingos no habría tecnología. Al principio, me costó mucho. Sobre todo para mí, que siempre intento hacer algo de trabajo el domingo para prepararme para la semana. Sin embargo, pasamos más tiempo haciendo cosas divertidas con otras personas y entre nosotros. ¡He vuelto a leer ficción! Es asombroso cuando nos detenemos a sumar cuántas horas al día pasamos en nuestros dispositivos.