Reencuadrar para escapar de las trampas del pensamiento
Es difícil escapar de los patrones de pensamiento negativo. Hay una razón por la que los psicólogos las llaman trampas del pensamiento. Reencuadrar es una herramienta que le puede ayudar a entrenar su pensamiento para evitar las trampas del pensamiento.
Cómo hacerlo
Observe su pensamiento. Cuando se sienta estresado, tómese un momento para prestar atención a sus pensamientos. No lo juzgue, sólo dese cuenta. Pregúntese cómo le hace sentir su pensamiento. Si su revisión anual en el trabajo es una fuente de estrés, podrías darse cuenta de lo qu sientes al ser evaluado. "Noto que mi respiración es acelerada y tengo el pensamiento: 'Mi revisión va a ser horrible'"
Evalúe su forma de pensar. Imagine que es abogado y someta a juicio sus ideas. ¿Cuáles son los hechos? ¿Cuáles son las pruebas de que lo que se dices a sí mismo es cierto? ¿Se miraría su amigo en esta situación y contaría la misma historia? ¿Hay otras formas de ver lo que está pasando? En algunas situaciones estresantes, nos quedamos atrapados en pensamientos negativos y nos contamos una historia que no es cierta o que es muy parcial. Por ejemplo, si su jefe le da su opinión sobre cómo mejorar una cosa, podría contarse a sí mismo una historia falsa en la que su jefe odia todo lo que hace y no le cae bien. Es una trampa para pensar.
Cambie su forma de pensar. Sustituya sus pensamientos negativos por otros más útiles. En lugar de pensar que su jefe le odia, replantee su historia como "me alegro de que mi jefe confíe en mí lo suficiente como para darme su opinión sincera". Debe ver mi potencial y quiere ayudarme a crecer". O pruebe la técnica del "sí, y", si quiere equilibrar su pensamiento. "Sí, mi jefa se dio cuenta de que hice algo mal, y también se dio cuenta de otras 5 cosas que hice bien".
Aunque este proceso de tres pasos parece bastante sencillo, requiere práctica.
Por qué funciona
Las historias que nos contamos se convierten en nuestras verdades y nos quedamos atrapados en patrones de pensamiento negativos. Muchas personas se sienten crónicamente estresadas debido a las expectativas en el trabajo, las obligaciones sociales, la crianza de los hijos o ver las noticias. Si eso le suena a usted, puede que las trampas del pensamiento negativo sean parte del problema. Pensar en trampas puede llevarnos a sentirnos más estresados, ansiosos, tristes e incluso irritables o enfadados. Esto puede llevar a un comportamiento que empeore la situación. Esto puede incluir evitación, retraimiento y conflicto.
Cuando nos damos cuenta de que estamos atrapados por pensamientos negativos y los cambiamos por otros más realistas y útiles, podemos ver nuestra situación con más claridad. Podemos disminuir nuestro estrés y mejorar nuestro estado de ánimo. Puede que incluso nos resulte más fácil encontrar una solución a una situación estresante o, al menos, ser más capaces de gestionarla mejor cuando podemos evitar esas trampas del pensamiento negativo.
Pedir ayuda
Reencuadrar puede ser más difícil de lo que parece. Puede ser difícil cambiar la forma de pensar. Requiere tiempo y práctica. Si cree que necesita ayuda, considere la posibilidad de hablar con un terapeuta que utilice terapias cognitivo-conductuales. Pueden ayudarle a ver sus patrones de pensamiento. Pueden ayudarle a practicar cómo replantear su forma de pensar y darle apoyo adicional para controlar su estrés. Para obtener una lista de terapeutas que utilizan esta estrategia, consulte la Association for Behavioral and Cognitive Therapies. Consulte a su proveedor de cuidados o envíele un mensaje a su administrador de cuidados si necesita ayuda para encontrar un terapeuta.